Vibrante, alocada y dinámica pero ruidosa, caótica y
contaminada. Así dicen que es la capital de Sri Lanka, Colombo, una ciudad que
refleja la mezcla cultural que caracteriza a "La perla del Indico" conocida
hasta 1972 como Ceilán y que emerge del océano como una esmeralda tallada o una
lágrima derramada por el subcontinente indio.
Separada de India por el canal de Palk, la isla que
tanto sedujo a Marco Polo y donde Neruda escribió algunos de los poemas de
"Residencia en la Tierra" enamora no sólo por su belleza natural las fotos
de http://www.infolanka.com/photo y
http://www.rinconesdelmundo.com/album_srilanka.htm no
mienten y la diversidad de sus matices culturales, sino también por la
hospitalidad, elegante dicen, de sus habitantes. Quizás por eso la llamaban los
griegos Sarandip, de donde deriva serendipity o «arte de hacer felices».
Hay guías, entreellos http://www.viajeya.com/sections/destinos/cityDestination.ihtml?countryId=LK&cityId=COL,
que, pese a reconocer que Kolamba así la llaman los cingaleses no es
el centro de atracciones de la isla, defienden que el color y la cotidianidad de
la ciudad, ubicada al suroeste http://www.lonelyplanet.es/destinations/indian_subcontinent/sri_lanka/attractions.htm
son razones suficientes para visitarla. La página que http://www.geoplaneta.com dedica a este
exótico destino coincide también en que, aunque se trata de una ciudad
relativamente joven que carece del sabor cingalés tradicional, cuenta con museos
interesantes que ofrecen una acertada panorámica del país, entre los que destaca
el National Museum http://www.kit.nl .
La mejor opción para descubrir la ciudad es, sin duda,
callejear entre sus avenidas, parques, edificios coloniales, rascacielos y sus
templos hindúes y budistas. Animan incluso a hacerlo sin plano por la sencillez
de su distribución. Aun así, una referencia: el lago Beira, en el centro, junto
al paseo marítimo Galle Face Green.Quienes elijan la zona norte como punto de
partida descubrirán el distrito del Fuerte, levantado por los holandeses como
fortaleza de defensa y hoy centro comercial del país, un auténtico hervidero de
tiendas, restaurantes, mercadillos y atascos que ambientan la Torre del Reloj,
Clock Tower, y numerosos edificios coloniales que recuerdan antiguos imperios.
Sin embargo, quienes opten por el sur se adentrarán en los jardines Cinnamon, un
barrio distinguido repleto de elegantes mansiones y avenidas. Además del parque
más grande de la ciudad, en esta zona se alzan algunos de los templos budistas
más concurridos, entre ellos el Isipathanaramaya y el Vajiraramaya, principal
centro de educación budista del país. Independientemente del punto de partida
elegido, hay que incluir necesariamente en cualquier ruta el distrito Pettah, elogiado por sus animados bazares. Dicen que es el
lugar ideal para caminar y embriagarse con especias, objetos de oro y plata,
máscaras, codiciados brillantes, zafiros, rubíes, batiks y, sobre todo, con el
mítico té de Ceilán, que compite con ventaja con los más aromáticos del mundo.
Este podría ser también el momento adecuado para recobrar fuerzas con un plato
típico del lugar http://www.cocinadelmundo.com te
propone una sencilla receta de curry blanco de verduras acompañado de unos
tragos de arrack. Pero no muchos, porque, aunque se obtiene de la destilación
del coco, lleva más alcohol de lo que parece. Allí mismo se levantan edificios
históricos como la mezquita Jami-Ul-Afar, Wolvendaal Church, la iglesia
holandesa más antigua del país, o el templo hindú de Kathiresan Kovls. A esta
lista de «imperdibles» www.amadeus.net/home/destinations/es/asia/sri%20lanka/sitios.htm añade los templos hindúes Pri Ponnambala Vaneshavara, el templo de Shiva más venerado por los hindúes colombinos, Sri New Kathiresan, con su impresionante gopuram, el Templo de Ganesha, el dios-elefante, y el Sri Muthumariamman, morada de la diosa Pattini, muy solicitada por sus milagros.
Dehiwala http://www.colombocityguide.comes igualmente escala obligada de cualquier itinerario por Colombo, ya que se
trata lo afirma http://www.guiadelmundo.com/localidades/32128.html
de uno de los mejores parques zoológicos del continente asiático. Eso sí,
recomiendan visitarlo al caer el día para poder disfrutar tranquilamente de su
especial espectáculo de elefantes. Su clima tropical anima a visitar la capital de Sri Lanka en cualquier época del año, pero quien haga coincidir su viaje en febrero con la procesión al templo de la Antorcha, Perahara, no se arrepentirá. No obstante, allá cualquier día de poya luna llena es festivo.