QosQo «ombligo» en quechua fue el término elegido por los incas
para denominar a Cuzco, una ciudad que, mantiene la leyenda, fue fundada en el
siglo XI por Manco Capac, el primer inca que emergió del Lago Titicaca, el
centro del mundo. Rodeada aún de misterios sin resolver y ubicada en el corazón
de los Andes peruanos, en la antigua capital del estado del Tahuantinsuyo
centro de la civilización incaica conviven hoy de forma anárquica el
presente con su glorioso pasado inca y los vestigios coloniales. Por eso es
conocida actualmente como «la capital arqueológica de América».Antes de embarcar aunque sea virtualmente
hacia esta enigmática ciudad que desde sus orígenes rinde culto al sol, conviene
aclimatarse a la altura, pues, dominada por la fortaleza de Sacsahuaman, alcanza
los 3.400 metros. De todos modos, quien quiera aprovechar el tiempo podrá
aclimatarse también musicalmente con temas típicamente peruanos si sintoniza http://home.att.net/%7Ejgarciaduran/cuzco.html
o http://members.tripod.com/~texcolca1/body/songs.html .
Una vez aclimatados, el paseo cibernético comienza en la
plaza de Armas Huacaypata o llanto o quejido, donde fueron ejecutados
Túpac Amaru II y su familia por alzarse contra la opresión española y donde hoy
se ubican la Catedral y la iglesia de la Compañía de Jesús. De la mano de guías
como http://www.cuscoperu.com/espanol/qosqo/1t2_cusco.htm
, http://www.peru.com/cuzco o http://peru.com/peruinfo/info_dptos/cuzco/cu_gale.htm
(seguramente, los mochileros agradecerán las recomendaciones que ofrece http://webalia.com/main.php?mid=a1590 ) el viajero virtual podrá recorrer, tanto física como históricamente, el barrio de San Blas, famoso por albergar los talleres de los más importantes artesanos, y los numerosos monumentos que atesora la ciudad en unas pocas cuadras: iglesias y conventos, entre ellas la de Santa Catalina Acliawasi o residencia de las mujeres escogidas; palacios y casonas coloniales como la Casa de los Cuatro Bustos, la de los Marqueses de San Juan de Buena Vista y Rocafuerte; museos, entre los que recomiendan el Arqueológico o del Virreinal, el de Historia Regional, el de Arte Popular auténticos santuarios de la historia y el arte de esta tierra y el Museo de Arte Contemporáneo, escaparate de las tendencias actuales; y, sobre todo, los restos arqueológicos incaicos dispersados por los alrededores de la ciudad y por la ruta de "El valle sagrado de los incas", entre los que destacan los baños de Tambomachay, los andenes de Pisac, la Fortaleza Roja de Puca Pucará, la de Ollantaytambo uno de los últimos lugares construidos por los incas antes de la invasión española y la de Sacsayhuamán donde cada 24 de junio, festividad de Inti Raymi, se escenifica el ritual de culto al sol, el anfiteatro de Kencco hoy cerro Socorro y antaño adoratorio incaico, el templo de Korikancha o Templo del Sol y, sobre todo, Machu Picchu, conocida hoy como "La ciudad Eterna".
¿Por qué es Cuzco uno de los más poderosos centros
energéticos del mundo? ¿Por qué su plano original tiene la forma de un puma
sentado donde el ombligo coincide con lo que es hoy la Plaza de Armas? ¿Por qué
el lago Titicaca tiene también la silueta de un puma cazando una liebre? ¿Es una
coincidencia que el nombre original de Isla de Pascua signifique también «el
ombligo del mundo» o es cierta la leyenda de que fue una raza de gigantes la que
construyó los mohais y las construcciones de Tiahuanaco?... Si Cuzco es ya de
por sí una ciudad enigmática que mantiene en secreto «sus secretos», Machu
Picchu, que combina historia, paisaje y leyenda, es, sin duda, uno de los
testigos mudos más codiciados de los arqueólogos: ¿Cómo transportaron aquellas
grandes piedras y cómo lograron esos cortes y esa perfecta simetría unos
constructores que ni tan siquiera conocían la rueda? ¿Y por qué fue misteriosamente abandonado ese lugar?
Las opciones son variadas. En función del tiempo del que
cada cual disponga, clickeando en http://www.traficoperu.com/espanol/ciud9.htm
podrá elegir el medio de transporte que más le convenga tren,
helicóptero o trekking por la ruta de "Caminos del inca", pero seguro que
no se arrepentirá quien descarte el ferrocarril turístico que incluye almuerzo,
guía y apretado programa y opte por dejarse traquetear hasta las faldas de Machu
Picchu en el tren local guiado por http://www.arrakis.es/%7Eysasi/machu.htm . Se empapará de gentes y colores, de gustos y olores, de historias y palabras tan perdidas en el tiempo como los orígenes del que fuera el último refugio del inca. Inolvidable.