Altiva, suntuosa, exótica y sensual. Son los
calificativos más utilizados para describir Marrakech, la legendaria ciudad
bereber asentada a los pies del Atlas, en la depresión del Haouz, a orillas de
un afluente del río Tensift www.marrakech-web.net/cop7 . Aunque "La perla del
sur" de Marruecos es hoy uno de los centros más turísticos del Magreb, no ha
perdido su encanto, esa magia especial que activa los sentidos, porque la
antigua ciudad imperial que cedió su nombre al país cuando aún era un lugar
inhóspito, se llamaba Marroukech ("vete deprisa") sigue siendo un vergel de
amplias avenidas flanqueadas de palmeras y repleto de zocos, de sombreadas
callejuelas, de té con hierbabuena, de niños de alegres carreras y de hombres y
mujeres de mirada intensa que pueden ser narradores de historias, músicos,
aguadores, escribientes, encantadores de serpientes, echadores de la
buenaventura, vendedores de pociones o saltimbanquis.
Ya lo advierte www.legadoandalusi.es/itinerarios/it1/esp/circuitos1.htm:
antiguamente la llamaban Al-Bahya, «La ciudad que alegra el corazón». Y hoy es
conocida lo recuerda www.tierratragame.com/reportajes/marruecos4.html
como «La ciudad de los cuatro colores»: el rojo de sus construcciones, el verde
de las palmeras, el azul de un cielo escondido bajo un velo de polvo y arena, y
el blanco de la nieve que en invierno cubre el Atlas. Así es Madinat
Sab'aturiyal, (La ciudad de los siete santos protectores), que www.tourisme-marocain.com/phototheque/marra1 ,
http://i-cias.com/morocco/marrakech01.htm
y http://es.voyagevirtuel.info/maroc03/marrakech/marrakech1.php
invitan a descubrir a golpe de imágenes impregnadas de leyendas que evocan mil y
unas noches.
Dicen que para enamorarse de la ciudad desde el primer
día hay que disfrutar de un atardecer a la sombra del minarete de la mezquita
almohade Koutoubia primera escala del tour de www.gulliveria.com/especiales/88.htm , considerada la hermana mayor de la Giralda. Quien quiera completar un
paseo por la historia de los sultanes debería introducirse en la Medersa Ben
Youssef de la mano de http://benmauff.chez.tiscali.fr/Maroc/maroc.htm
y acercarse a la Kasbah almohade atravesando su puerta principal, Bab Agnaou
(Puerta del carnero sin cuernos), fácilmente distinguible también en la
original galería visual de www.hiptravelguide.com/morocco/marrakech.htm
entre las puertas de las murallas rojizas de la Medina por su arco de piedra
labrada. Desde allí se accede a El-Mansur, la Mezquita de las Manzanas de Oro
se cree, según www.rumbo.es/guide/es/africa/marruecos/sitios.htm,
que las bolas de la linterna de su minarete fueron fabricadas con joyas de la
esposa de Yacub el-Mansur y a las Tumbas de los Príncipes Saadíes,
retratadas por www.rinconesdelmundo.com/marruecos/contacto_marruecos.htm .
Pero todas las puertas merecen una visita, al menos las
recopiladas en http://perso.club-internet.fr/michclem/maroc2002/m02_remparts.html:
Bab el-Jemis, la puerta del jueves; Bab ed-Debbagh, desde la que se accede al
barrio de los curtidores; Bab Aghmat, con la tumba de Zauía de Sidi Yusef, y Bab
Ahmar, la puerta roja, que invita a ser atravesada con una curiosa inscripción
«Entrad con la bendición, sosegados...» para alcanzar el palacio real
Dar El-Majzen y, más adelante, el Jardín del Agdal, un vergel de árboles idóneo
para refrescarse de los rigores del clima desértico. Por eso siempre conviene
consultar la temperatura en www.tutiempo.net/tiempo/Marrakech/GMMX.htm .
El recorrido "de los sultanes" podría discurrir después
por los restos del Palacio el-Badi donde hacen escala www.alovelyworld.com/webmaroc/htmgb/marrak.htm y
Dar Si Said, que hoy acoge el Museo de Artes Marroquíes.
Y, una vez visitado el hotel La Mamounia www.mamounia.com, donde Hitchcock
rodó parte de "El hombre que sabía demasiado", aconsejan adentrarse en los suqs
o zocos desde la animada plaza Djemma el-Fna, tal y como lo hacen www.myphotographs.net/maroc/image11.html . El suq Samarine enfila hasta el oloroso mercado de las especias, atravesando los suqs Larzal y Btana zona de lanas y pieles, Criée Berbére alfombras, Kebir joyas, Atrrin perfumes, Cherratine metales y el suq des Teinturiers, que deslumbra con los colores de sus tintes.
Y, fuera ya de la Medina, en Gueliz, la ciudad nueva, el
viajero agradecerá un paseo por los exuberantes jardines de la Menara o la Villa
Majorelle, acompañado de www.moroccofilm.com/photo.html
o www.azureva.com/maroc/magazine/majorelle.php3 .