Quetzaltenango, "La ciudad de los quetzales", capital
del departamento guatemalteco del mismo nombre, se encuentra ya inmersa en los
preparativos de la fiesta más colorista del calendario festivo anual de esta
ciudad del Altiplano arropada, en plena Sierra Madre, a 206 kilómetros al
suroeste de Ciudad de Guatemala www.lonelyplanet.com/mapshells/central_america/guatemala/guatemala.htm
por los volcanes Santiaguito, Cerro Quemado y Santa María.
La cita es el próximo domingo, festividad de Santo
Tomás, día en el que su pintoresco mercado se convertirá nuevamente en punto de
encuentro de multitud de comunidades indígenas que, ataviados con máscaras y
disfraces, satirizarán el "descubrimiento" de América representando "El baile de
la conquista". «Los primeros conquistadores españoles eran soldados ambiciosos
con gran sed de riqueza fácil que de inmediato arrebataron por la fuerza de las
armas las riquezas a los nativos americanos», recuerda www.inforpressca.com/quetzaltenango/historia.php en
su lección de Historia sobre la antigua Xelajú, su nombre original, que en
quiché lo explica www.guatemala.terramagica.com
significa "entre diez cerros". Aunque hay quien es el caso de http://xelajuj.tripod.com/xela.htm defiende que su
primer nombre fue Culahá, es decir, "Garganta de Agua".
Por lo tanto, si Xela, como sus habitantes la llaman hoy
popularmente, es ya de por sí atractiva quien camine junto a www.hiveproject.com/dave/ssguat/ssxela.htm
no lo pondrá en duda, a finales de año se convierte en un destino, si cabe,
más fascinante. Y ascender hasta sus 2.300 metros de altitud, dicen, no resulta
tan complicado como parece: «Km. 206. Carretera Panamericana. Pasar los
encuentros hasta llegar a Cuatrocaminos. Doblar a la izquierda». Lo
explica www.mayaspirit.com.gt.
htm antes de ejercer de guía por sus rincones más interesantes. El viaje,
además, fascina, según www.amadeus.net/home/destinations/es/america/guatemala/sitios.htm , porque «discurre, entre paisajes de sueño, por una encantadora carretera de curvas».
Una vez allá, aconsejan www.mayaspirit.com.gt/ingues/quetzaltenango.htm , entre otros comenzar a descubrir los encantos quetzaltecos desde su corazón, desde el Parque Centroamérica, el punto de encuentro más popular de la ciudad cuya atracción se dispara los primeros domingos de mes, cuando se celebra su tradicional y pintoresco mercado de artesanías. El parque se halla rodeado, además, por un impresionante conjunto monumental liderado por la catedral, con sus dos estructuras diferenciadas: los vestigios de la original fachada de 1535 de la Parroquia del Espíritu Santo y la Catedral de la Diócesis de Los Altos, de 1899.
Quien desde el parque se encamine hacia el sur se
encontrará con la Casa de la Cultura, edificio concebido a modo de templo griego
de donde parte el amplio reportaje gráfico de http://mx.geocities.com/ciudaddequetzaltenango,
sede hoy del Museo de Arqueología e Historia, que alberga un universo de
exposiciones mayas, instrumentos musicales y textiles y una rica muestra de
cerámica precolombina. Y quien se dirija al oeste localizará el Pasaje Enríquez,
que comunica las avenidas 12 y 13 con el mapa de www.guatemalaweb.com/2/maps/quetzaltenango.htm
es difícil extraviarse y que destaca por sus grafittis. Al norte se ubica
otra joya arquitectónica, el Teatro Municipal, famoso por su fachada neoclásica
símbolo, según www.guatemala.travel.com.gt , de la intensa actividad que vivió la ciudad en el XIX y por ser el escenario donde desde 1916 se entregan los premios de los Juegos Florales Centroamericanos.
El itinerario por la ciudad podría concluir con la
visita a su construcción más curiosa, el templo dedicado a Minerva, nunca
terminado, pero sería lamentable, al menos en el caso de los aficionados al
senderismo, regresar sin admirar de cerca la majestuosidad que emanan cercanos
volcanes como el de Santa María, Santiaguito, Cerro Quemado, Siete Orejas,
Chiquibal o Lacandón, todos ellos recopilados en www.mayaparadise.com/volcanos/vphoto4.htm.
Los más vagos tienen otra opción, casi igual de atractiva: ascender a los domos
volcánicos de Cerro Zunil, Zunilito, Galápago o El Baúl, en cuyo Monumento a la
Revolución recala http://xelajuj.tripod.com/monumento.htm.
Aunque no son realmente volcanes, estas elevaciones ejercen de incomparables
miradores naturales desde donde se divisan las extensas llanuras de
Quetzaltenango, entre las que destacan Los Llanos de Urbina, La Ciénaga, El
Chirríes, Chiquilajá y La Floresta. El Parque Minerva, sin embargo, merece ser
visitado in situ, pues alberga el Zoológico www.goodzoos.com/Restworld/Minerva.htm .