Su estratégica y singular ubicación al sur de la
línea equinoccial, en las faldas del cerro Atacazo, del volcán Guagua Pichincha
y del macizo del Rucu Pichincha sobre un valle a 2.850 metros y su rico
pasado histórico, conservado tanto en la arquitectura como en sus ritos,
tradiciones y leyendas www.quito.gov.ec/ciudad/f_c_leyendas_home.htm narra las
más fascinantes han convertido a Quito en una de las capitales más bonitas
no sólo de América del Sur sino del planeta.
La capital de Ecuador, el país más pequeño y
variado de los encaramados en las escarpadas tierras andinas, es, además, un
punto de partida ideal para adentrarse en la selva amazónica, hollar los
majestuosos volcanes de las tierras altas, visitar ruinas de ciudades indígenas
o pasear en una playa virgen del Pacífico sin necesidad de desplazarse muchos
kilómetros.
Aunque en Quito no quedan restos incaicos, conserva un rico patrimonio arquitectónico, sobre todo en su parte vieja Patrimonio de la Humanidad desde 1978, reconocible fácilmente por sus casas blancas de tejados rojos que contrastan con los sofisticados edificios de acero y cristal que se levantan al norte, a ambos lados de la Avenida Amazonas, el orgullo de la ciudad moderna.
La plaza de la Independencia la primera escala del
recorrido visual de www.alovelyworld.com/webequa/htmgb/quito.htm
podría ser un buen punto de partida para familiarizarse con Quito. Allá se
ubica, además de la catedral, la Iglesia de San Agustín, donde se firmó la
Declaración de Independencia de Ecuador. Aunque su visita el zoom de
www.planetware.com/photos/PHECU.HTM
hace accesibles este y muchos otros rincones de la ciudad retrotrae al
pasado, quien realmente quiera indagar sobre los héroes y hechos históricos de
la liberación ecuatoriana deberá acercarse hasta el Museo de la Cima de la
Libertad, localizado en las faldas del Pichincha, el lugar donde lo
reconstruye www.quitoforum.com/cliente/batallap/esp/batallap.htm tuvo lugar la Batalla del mismo nombre, o hasta la casa-museo de Sucre.
Aunque la lista de museos es interminable tanto http://quito.hypermart.net/quitomus.htm
el mapa interactivo de www.codeso.com/Mapas01.html los
localiza, todas las rutas deberían incluir la Fundación Guayasamín www.ecuador-travel.net/information.exhibitions.guayasamin.htm
, un museo de arte precolombino, colonial y contemporáneo que exhibe la
mayor parte de la obra de este pintor ecuatoriano que de niño lo recuerda
www.caiman.de/ecuador/guayasamin/kunstes.shtml se ganaba la vida vendiendo litografías a los turistas.
La siguiente escala podría ser la Casa de Cultura
Ecuatoriana, un complejo que aglutina el MAVIM, el Museo de Artes Visuales e
Instrumentos Musicales, www.cce.org.ec explica por qué ha dejado de
llamarse Museo de Arte Moderno y el Museo de Arte Colonial, que expone
piezas de la Escuela quiteña. Quien, tras visitar el cercano Monasterio de San
Francisco, que conserva la escultura colonial más antigua de la ciudad, opte por
desviarse hacia el sur, hallará el Arco de la Reina, una de las puertas
originales de la ciudad, y el Hospital San Juan de Dios, que actualmente alberga
el Museo de Medicina. Una vez allá, aconsejan callejear por la histórica La
Ronda oficialmente, calle del 24 de Mayo, pasear por el parque El
Ejido, el más grande de Quito, y, sobre todo, divisar la ciudad desde El
Panecillo, una colina con forma de pan pequeño desde donde despunta hacia el
cielo www.cruisinaltitude.com/cities/panecillo_quito_ecuador20010506.htm dispone de un mirador virtual la Virgen de Quito.
Callejear sin rumbo por la ciudad no aburre como lo
demuestra el colorido paseo on line de www.danheller.com/ecuador-quito,
pero, aun así, es casi obligado añadir al itinerario una visita a los atractivos
que ofrecen sus alrededores, entre ellos el monumento que señala el paso de la
línea ecuatorial, conocido como "La mitad del mundo", una singular torre
piramidal de treinta metros de altura construida con piedra volcánica y rematada
por un gran globo terráqueo de metal que esconde en su interior un diminuto
museo arqueológico. Dicen que atravesar la línea amarilla que separa los
hemisferios es «una experiencia singularmente extraña»; al menos así lo describe
el viajero de www.enjoyecuador.net . html. Hoy, lógicamente, esta línea imaginaria es también una de las más turísticas del mundo, pero, al parecer, merece la pena contemplar de noche las constelaciones de ambos hemisferios en este punto donde los rayos de sol caen verticalmente.